Hace unas semanas, en unas jornadas empresariales multi-sectoriales, promovidas por un consistorio innovador (incluido en eje vertebrador aglutinador) sensible a la Responsabilidad Social Corporativa, la ESG y a la tendencia creciente de la neurodivergencia, donde intervenía la organización social Specialisterne que estoy vinculado , coincidí de forma presencial con el experto en lenguaje no verbal y comunicación no consciente Jordi Reche que actuaba como conferenciante inicial y speaker conductor del acto.
Su discurso práctico, su puesta de escena, su forma amena y directa de comunicar me captó la atención desde el primer momento.
Dado que interveníamos como ponentes, tuve el privilegio de poderme sentar en la primera fila, hecho que me permitió escucharlo y observarlo muy de cerca (tanto a él como a su presentación-frases-imágenes evocadoras), era una observación mutua parcial (pues el debía ir mirando a todo el público) sabiendo conscientemente que el experto que tienes enfrente, que no necesita chuletas, ni un apuntador, ni un teleprompter para realizar la exposición, dispone de más elementos empíricos y experienciales de análisis e interpretación del escaneo visual.
Cuando Jordi Reche acabo la conferencia y en el espacio posterior de networking realizado en un entorno agradable y en una consistente llamada posterior, conversamos, compartimos puntos de vista y le propuse de participar en un post de carácter útil que transcribo íntegramente a continuación :
«Cómo utilizar el lenguaje no verbal a tu favor en los negocios
Cuando pensamos en cómo comunicamos o en cómo podemos mejorar nuestra comunicación, la mayoría de las personas suelen poner el foco en las palabras: qué decir, qué palabras usar, qué palabras evitar, etcétera.
Y, siendo esto algo muy bueno en lo que trabajar, olvidan que hay un tipo de comunicación que en la mayoría de escenarios tiene un impacto en nuestros interlocutores significativamente superior a las palabras: el lenguaje no verbal.
El conjunto de corporalidades, gestos, expresiones, miradas. Un lenguaje que va directo al inconsciente de las personas, y las impacta de una manera superior a las palabras en casi todos los ámbitos.
Hoy te proponemos cinco aspectos en los que fijarte y mejorar, con los que lograrás un objetivo doble:
- Sentirte más seguro y confiado a la hora de comunicar, y a la vez transmitirlo.
- “Leer”, entender, comprender y conectar mejor con tus interlocutores.
Todo ello aplicable a reuniones, presentaciones, charlas formales o informales, trabajo en equipo, etcétera.
1.-) Descubre cómo eres
La mayoría de personas ignoran qué comunica su cuerpo. Y es normal, ya que raramente nos vemos desde fuera.
Para ello te recomiendo que te grabes dando por ejemplo un discurso. Planta tu móvil en el suelo para poderte grabar de cuerpo entero.
Y empieza a hablar. Dos minutos, tres.
Cuando posteriormente te veas podrás descubrir cómo es tu gestualidad.
Cómo gestionas el contacto visual. Cómo te mueves. Y desde aquí te será más fácil fijarte en posibles áreas de mejora.
Además, verás también de primera mano qué transmite tu imagen: tu cara, tu expresión, tu ropa, etcétera.
Y tendrás más elementos de juicio para tal vez corregir algunos aspectos.
2.-) Utiliza posturas abiertas
Diversos estudios han probado que las personas vemos más confiables y conectamos más con aquellos que cuando nos hablan usan posturas abiertas.
Es decir, no hay cierres corporales.
Ni nadie se esconde por ejemplo detrás de una silla o de una mesa que este por ahí.
Cuando tu interlocutor siente una vía directa hacia ti inconscientemente sentirá también una mayor conexión contigo y su confianza en ti aumentará.
Por ello es importante practicar tu gestualidad y cómo gestionas las aperturas y los cierres de tu cuerpo.
Es muy normal, y muy humano, hacer cierres corporales cuando nos sentimos nerviosos, abrumados, superados, etcétera.
Pero si de manera consciente haces por poner el foco en mantener una postura abierta y expansiva, te hará sentir mejor y a la vez mejorará tu imagen proyectada.
3.-) Evita gestos que denotan negatividad
En la línea del anterior punto, existen una serie de gestos que hacemos cuando experimentamos algún tipo de negatividad, sea cual sea ésta.
Estos gestos suelen ser:
Frotarnos las manos compulsivamente, tocarnos nerviosamente un anillo o un botón, darle vueltas a un bolígrafo, hacer el gesto de labios sellados, apretar los puños, experimentar picores o micropicores en el rostro o en cualquier parte del cuerpo, experimentar una necesidad irrefrenable de frotar o rascar alguna parte del cuerpo, etcétera.
Todo ello son respuestas fisiológicas (controlables si se trabaja en ello) cuando nuestro cerebro activa los mecanismos del miedo como respuesta a cualquier tipo de negatividad que estemos viviendo.
Los hacemos para auto calmarnos, para relajarnos.
Para encontrar algo en lo que evadirnos o distraernos.
Lamentablemente, estos gestos hacen mucho ruido y desde fuera se perciben con claridad.
Por todo ello, en lenguaje no verbal tenemos una máxima: evita cualquier auto contacto o gesto de este tipo, sobre todo en aquellos momentos en los que quieras transmitir una mayor confianza.
4.-) “Lee” a tus interlocutores
Las personas pueden a lo largo del tiempo que pases con ellos transmitir diversas corporalidades. Estas corporalidades no tienen por qué estar necesariamente relacionadas contigo o con cualquier impacto que les crees.
Eso sí, hay un momento en que cualquier cambio a nivel de lenguaje no verbal puede ser clave: cuando es una reacción a algo que acaba de ocurrir.
Por ejemplo, una persona puede cruzar y descruzar sus brazos varias veces a lo largo de una presentación que estés dando.
Pero si a esa persona le preguntas algo y justo en ese momento cruza los brazos, ahí ese cruce sí puede ser sinónimo de cierre, rechazo o negatividad. Porque es una reacción a algo que acaba de ocurrir. Toma nota de ello.
5.-) Sé auténtico
No hay peor comunicador que aquel que imposta sus palabras o lenguaje no verbal.
A menudo algunas personas intentan verse más convincentes o autoritarios adoptando gestos o corporalidades que se ven a la legua que son impostados. Esto aún les resta más autoridad.
La mejor manera de integrar nuevos gestos o maneras de comunicar con el cuerpo es ir haciéndolo de manera natural y paulatina.
Que acabemos haciendo nuestros aquellos movimientos que nos hacen transmitir una mayor confianza, pero poco a poco y de manera natural.
Soy Jordi Reche, experto en lenguaje no verbal y comunicación no consciente.
Llevo más de 20 años ayudando a personas y empresas a comunicar mejor. Tengo una comunidad en redes de cerca de tres millones de seguidores. Autor de Convence sin abrir la boca. Ponente TEDx y colaborador habitual de TV, prensa y radio.»
Recomiendo observar con atención su foto y leer varias veces los diferentes consejos y que os podais añadir al conjunto relevante de seguidores que tiene en redes sociales y visualizar algunos de sus videos de conferencias realizadas (por ejemplo en el TED) o de comentarios sobre escenas concretas.
El lenguaje no verbal ha sido un tema que tanto a nivel académico como profesional siempre me ha interesado, por ejemplo, cada vez que mis alumn@s deben hacer un presentación oral pública de trabajos o ejercicios varios les comento algo al respecto. Considero que es un aspecto que te va ser útil en tu vida particular y profesional.
Otro aspecto a considerar, es de que forma nos van ayudar las nuevas tecnologías y la AI en particular, a interpretar de forma automática y optimizar el lenguaje no verbal.
Aparte de su posicionamiento y especialidad, Jordi Reche es un ejemplo de resilencia, emprendeduría y optimismo constructivo, pero este aspecto, de momento lo dejamos aparcado, pues puede ser motivo de un futuro nuevo post.
Desearos felices vacaciones estivales, y aprovechamos para seguir observando, innovando, actualizando, amando, liderando, descubriendo y compartiendo conocimiento !



