Impulsar empresas

Impulsar empresas

El mundo empresarial me fascina y considero a la empresa como un generador real y necesario de riqueza social. Necesitamos a personas que creen y desarrollen nuevas empresas con un adn global y que cumplan la triple sostenibilidad o triple bottom line.

Se comenta que la generación de los Millennials y de los Centennials disponen de una supuesta mayor predisposición emprendedora. Sí que es cierto, que cuando pregunto en mis clases con dicho target, sobre cuántos piensan o quieren crear una empresa? cada vez, observo se levantan más las manos aunque no necesariamente se concreta el qué, el cómo o el momento temporal que se intentará. De todas formas dicha muestra no necesariamente es representativa del conjunto y podría considerarse sesgada.

En teoría las generaciones jóvenes, una de sus ventajas es que no tienen tantas mochilas ni cargas personales ni familiares ni pautas condicionantes pre-concebidas. Considero básico racionalizar las previsiones, optimizar los costes y procurar no hundirse económicamente aunque ello no es una variable totalmente controlable cuando de empresa hablamos.

En cualquier caso, me alegra y enorgullece ver las ganas de emprender y generar riqueza potencial futura y me gusta potenciar de forma práctica, las ganas de emprender manteniendo una actitud realista-visionaria-optimista. No obstante, no todo el mundo está preparado o desea aventurarse a crear o desarrollar una nueva empresa. De hecho, la primera empresa que deberían potenciar es la propia marca personal coherente off/on pero en bastantes casos, no se tiene adquirido ni contrastado el dominio personal en internet.

En el caso de los estudiantes relacionados con Economia & Empresa una de las presupuestas ventajas es que aprenden de números, de marketing y de la importancia de invertir adecuadamente para recoger en el futuro.

Pienso que no hay edad para emprender aunque como más joven menos experiencia pero más tiempo disponible. Nunca es tarde, ni nunca es temprano para emprender. No existe ninguna fórmula mágica sobre la mejor edad, ni si es mejor ir solo o acompañado. Podríamos encontrar ejemplos en todos los sentidos y cada mezcla tiene resultado distinto. En general, cada situación tiene sus pros y contras.

El miedo es un aliado de la supervivencia y también un freno a arriesgar. La pasión, la motivación y el espíritu de libertad y ganas de crear algo propio son energía impulsadora a conservar.

Descubrir el perfil emprendedor no es una tarea sencilla y observamos la utilización tanto de métodos científicos como de intuitivos. El perfil, la visión de futuro y la actitud emprendedora-colaborativa desde mi punto de vista se lleva intrínseco, potenciado por el carácter y las circunstancias del entorno. Si se tiene perfil emprendedor y se tienen claros los objetivos, se persiste, se lucha, se superan obstáculos-frustaciones ,al final se puede conseguir atravesar el denominado «valle de la muerte».

Las palabras Start-ups y Spin-offs cada vez deberían ser más comunes, presentes y elogiadas en nuestras conversaciones. Quién decida crear una nueva empresa, debería colaborar, compartir, dejarse asesorar, actualizarse constantemente y prepararse para una maratón sin límites ni kms marcados donde la fuerza psicológica y equilibrio emocional-vital serán fundamentales para resistir el largo e incierto recorrido.

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